Cómo elegir tu mesa de microcemento para el comedor

Cómo elegir tu mesa de microcemento para el comedor

La mesa de comedor suele ser el centro de la casa. Alrededor de ella comemos, trabajamos con el portátil, hacemos deberes con los niños y alargamos sobremesas con amigos. Por eso, elegir una mesa de microcemento para comedor no es solo una cuestión estética: también influye en cómo se vive el día a día en casa.

El primer punto a tener en cuenta es el tamaño. No basta con medir el hueco y llenar el espacio disponible. Conviene pensar cuántas personas se sientan habitualmente y cuántas quieres poder reunir de forma cómoda en ocasiones especiales. Una mesa de microcemento a medida permite ajustar largo y ancho al milímetro, respetando el paso alrededor y evitando esa sensación de “todo apretado” que a veces se da en comedores pequeños. Como referencia, suele ser buena idea dejar al menos 90 cm libres alrededor de la mesa para poder pasar sin problemas.

La forma también condiciona mucho el ambiente. Las mesas rectangulares funcionan muy bien en comedores alargados o integrados en espacios abiertos tipo salón-comedor. Las mesas redondas favorecen la conversación y hacen que nadie quede “en la esquina”, por lo que son ideales para familias que disfrutan de largas sobremesas. Las formas orgánicas en microcemento se han popularizado porque permiten suavizar la geometría del espacio y aportar una pieza casi escultórica, sin caer en excentricidades poco prácticas.

mesa-microcemento-y-madera-milne

Mesa para el salón comedor

Otro aspecto clave es el color de la mesa de microcemento. Los tonos claros amplían visualmente el espacio y se integran sin esfuerzo con casi cualquier tipo de silla o mueble auxiliar. Los grises medios, los beiges cálidos o los tonos piedra aportan carácter sin resultar estridentes, y combinan de maravilla con suelos de madera o microcemento continuo. En colecciones hechas a medida, como las de Cimentstudio, puedes elegir entre una paleta amplia de colores minerales que se adaptan al estilo de tu comedor: más nórdico, mediterráneo, urbano o sobrio.

No hay que olvidar la comodidad de uso. Una mesa de microcemento bien diseñada y correctamente sellada es resistente, soporta el uso diario, las comidas familiares y algún descuido ocasional. A diferencia de otros materiales más delicados, no necesita manteles permanentes ni cuidados excesivos. Basta con usar salvamanteles para fuentes calientes y tener cierto cuidado con objetos cortantes. Este equilibrio entre diseño y practicidad es una de las razones por las que tantas personas se decantan por una mesa de microcemento.

Por último, piensa en la mesa como una pieza que va a acompañarte muchos años. Elegir una mesa de comedor de microcemento no es solo “seguir una tendencia”, sino apostar por un material atemporal, que envejece bien y se adapta fácilmente si en el futuro cambias de sillas, lámparas o textiles. Una buena mesa de microcemento se convierte en una especie de escenario neutro donde la vida sucede alrededor.

Scroll al inicio