Las cocinas abiertas han convertido la mesa en el centro de todo: se cocina, se come, se trabaja, se hace de todo. Y ahí el microcemento tiene mucho sentido: superficie continua, aspecto arquitectónico y resistencia al día a día.
Pero también es verdad que la cocina es el entorno más agresivo de la casa. Vamos a ver cómo plantear una mesa o isla de microcemento en una cocina abierta sin morir en el intento.
Antes de entrar en medidas y colores, la pregunta clave es: ¿Qué papel va a jugar esa pieza en tu cocina?
Mesa de comedor en cocina abierta: Altura estándar (alrededor de 75 cm), y protagonista visual en la transición cocina–salón.
Isla central: Puede combinar zona de trabajo y zona de comer. Aquí importa mucho cómo se integran electrodomésticos, enchufes, etc.
Barra alta: Alturas entre 90 y 105 cm. Ideal para desayunos rápidos, cafés y apoyo informal.
En CimentStudio tenéis la ventaja de trabajar siempre a medida, así que la altura, la longitud y la forma se pueden ajustar a la forma de vivir de cada casa.
Una mesa de microcemento bien diseñada y sellada soporta bastante guerra:
Las mesas se realizan con microcemento de alto rendimiento, acabado continuo y baja porosidad, y se protegen con un sistema de sellado específico que las hace impermeables y no absorbentes, ideal para cocinas y comedores.
Eso no significa barra libre:
Algunos rangos que suelen ir bien:
Con mesas o islas de microcemento, visualmente apetece hacer voladizos grandes y cantos gruesos. La clave es que el taller tenga en cuenta la estructura para que el conjunto no flecte ni se vuelva inestable con el tiempo.
Pensar solo en la foto y no en el uso: