El microcemento ya no es solo cosa de casas. Cada vez más estudios, oficinas y coworkings apuestan por mesas de microcemento como pieza central: mesas de juntas largas, puestos compartidos y zonas de reunión informales.
Tiene sentido: es un material resistente, continuo y con una presencia muy potente en espacios minimalistas.
En oficinas abiertas, una mesa de microcemento puede funcionar como gran plano continuo donde se organizan varios puestos. Se puede dividir visualmente con paneles ligeros o accesorios, sin perder la idea de conjunto. Es ideal para coworkings o estudios creativos donde el espacio de trabajo también quiere ser parte del discurso de diseño.
La posibilidad de configurar estas piezas como mesas de trabajo o de juntas según el proyecto os da mucho juego en el canal contract.